Existen dos tipos de testamentos conocidos en Ecuador, uno es el testamento cerrado y el otro un testamento abierto. En este artículo nos vamos a enfocar específicamente en el testamento cerrado, de qué se trata y cómo realizarlo de forma correcta.
Se conoce como testamento cerrado al documento legal por el cual un testador debe otorgar ante un notario y cinco testigos su voluntad secreta no expresada hasta el momento de presentación del documento.
El Código civil de Ecuador indica que lo que básicamente constituye un testamento cerrado es el acto mediante el cual un testador presenta ante el notario su voluntad expresa en escritura cerrada de su testamento.
Asimismo, el testamento cerrado es excluyente a las personas que no saben leer, escribir o tienen sus facultades mentales alterada, en tanto que las personas mudas pueden hacer esta declaración por escrito ante un notario y testigos.
En caso de que el testador no pudiere entender o ser comprendido de viva voz, solo podrá otorgar el testamento cerrado.
La cubierta del testamento debe estar cerrada, de modo tal que no pueda ser retirado de su envoltorio sin romperlo. Queda a consideración del testador agregar un sello o marca que garantice mayor seguridad a la cubierta.
El notario debe expresar en la cubierta, bajo el título de testamento los siguientes datos:
Para quien lo necesitase, el testamento cerrado permite mantener su declaración bajo estricto misterio. En este sentido, a continuación podrá encontrar qué beneficios o ventajas le otorgará elegir un testamento cerrado.
El principal beneficio de realizar un testamento cerrado es que mantiene la privacidad del testador acerca de la voluntad que ha expresado en el documento. Esto permite que nadie aparte del testador tenga conocimiento de las decisiones consignadas en el testamento.
El testamento cerrado ofrece menos posibilidades de ser manipulado por los herederos interesados por recibir la mejor parte de la herencia, ya que mantiene oculta esa información de personas indiscretas. De algún modo, se busca que la sucesión testamentaria respete la voluntad absoluta del testador aun cuando la división de bienes no sea del todo justa para los herederos.
Sin duda, el testamento cerrado no admite negociación con las partes menos favorecidas, puesto que lo que yace sentado por escrito es la voluntad misma del testador previo al momento de su muerte, en cuya vida tuvo tiempo de decidir qué destino le asignaba a sus bienes.
Según el Portal único de trámites de Ecuador, en los ciudadanos el valor regular de un testamento cerrado es de USD $450. No grava IVA.
En conclusión, el testamento cerrado está orientado para aquellas personas que al momento de repartir sus bienes prefieren hacerlo manteniendo la privacidad de su voluntad, buscando que el testamento sea secreto para todas las personas de su entorno hasta que este sea revelado ante notario público tras la muerte, a través de un testigo o representante que haga cumplir la voluntad del fallecido.